viernes, 20 de noviembre de 2009

Los pishtacos
Oswaldo Trukero

...El muchacho llegó corriendo muy agitado, diciendo: Acaban de ver a unos hombres armados de ametralladoras, que han raptado a unos niños para sacarles aceite para hacer funcionar computadoras...¿dónde? -preguntamos- en el cruce a Cajamarca. Pararon la camioneta de don Lucho, pero él se dió cuenta a tiempo y logró escapar.

Estas y otras "boladas" semejantes eran el pan de todos los días. Propagandas en una manera sistemática por personas interesadas en causar descontento en la población. Se decía que seis muchachos habían sido secuestrados para degollarlos por el cerro Chilco, dos de ellos habían logrado escapar. Decían que los bandidos eran unos "gringos" y unos negros. Los jóvenes estaban tan asustados que no querían vivir en sus casas, estaban refugiados en la comisaría local. Una persona de bastante seriedad se expresaba así: "...nada podemos hacer para defender a nuestros hijos, si es el mismo Gobierno que está vendiéndolos a una potencia extranjera..."

Cundían día por día los rumores más increíbles como el siguiente:"...dos niñas han sido encontradas degolladas por el puente fierro..." "...que las cabezas habían sido tiradas por el cerro Chilco..." "Los estudiantes del C.E. Antonio Raimondi han encontrado un pie humano, lo tienen exhibiendo en el colegio..."

Para mayor desgracia, por esos días la población entera se encontraba sin alumbrado público. Y como para apoyar estos macabros "rumores" el periódico "Ultimas Noticias" del 10 de Octubre de 1975 decía:"...encuentran pie humano en la basura en Chepén..." Esa clase de "boladas" llenó de indignación a toda la población y decían: "esos vampiros", seres sin alma, que además de vivir a expensas de la sangre de criaturas inocentes, todavía reciben protección del Gobierno..."

De las minuciosas investigaciones que se hizo se llegó a la conclusión que las macabras boladas fueron preparadas sistemáticamente para ser difundidas por todo el ámbito nacional, por gentes de ideologia adversa al Gobierno, para causar descontento en la población. Lo que más llamaba nuestra atención era que los "rumores" salían de los centros Educativos. Los niños y los jóvenes fueron utilizados para difundir a los "cuatro vientos", el antiguo mito de los "pishtacos", como arma para crear descontento popular y "pego bien". Porque por muchos meses nos tuvieron en completo suspenso y con el temor de que cualquier día podíamos encontrar a nuestros hijos en la aceitera de los "gringos"... 

En conjunto, hay una serie de datos que pueden ser de interés:

· Referencia a cómo actúan los pishtacos para paralizar a su víctima, soplándoles en la cara polvo de huesos de llamas.

· Lecturas políticas: para unos (el autor de _Estampas_) los rumores depishtacos provienen de los círculos antigubernamentales, con el propósito de desestabilizar y crear malestar; para otros (los de Sendero), son un modo de expresión del legítimo descontento popular.

· Referencia a que los serruchos ven la cámara de video como un instrumento pishtaco para sacar a distancia la grasa de sus víctimas[¿percepción digamos subconsciente de la manipulación informativa? ¿o identificación imagen/alma, por magia simpática?].

· Referencia a una matanza de pishtacos, que no sé si es la misma que ya señalabas en tu entrada.

· Identificación pishtacos = sacaojos.

· En un momento parece que se vacila entre la visión de los pishtacos como extractores de la grasa para hacer funcionar sus máquinas (en uncaso, ¡ordenadores!), que entiendo que es la clásica, y otra en la quelos pishtacos serían como vampiros que se alimentan de la fuerza vitalcontenida en la grasa.

En la cultura andina hay dos formas de decir "nosotros". Aquellos que comparten relaciones de reciprocidad, que conviven en una misma comunidad, con todo lo que ello implica, se llaman entre si Ñoqanchis. Es un "nosotros" exclusivo. Ñoqaiku es el "nosotros inclusivo" reune a quienes no son de la misma comunidad pero son nuestros semejantes y participan en los procesos de intercambio. Como semejantes nuestros también participan de una comunidad aunque no sea la nuestra, de manera que todos los humanos son Ñoqanchis en algún espacio y tiempo.
Cuando llegan los españoles esto queda roto:

1. Hay un grupo de individuos que no practican relaciones ni de reciprocidad ni de intercambio, sino que buscan crear relaciones de dominación.

2. Este grupo de individuos cuando hace la guerra no busca sólo demostrar que es más fuerte, sino que mata innecesariamente.

3. Estos indiviudos son, además, distintos: desde la barba hasta el vestido son extraños.


Seran humanos? Seran degolladores? Son seres que viven de extraer la grasa de los humanos. Con esa grasa construyen sus iglesias: esas campanas que suenan como nunca antes sono nada en el Ande; esas maquinas que van cambiando la faz de la tierra; todas esas novedades, para funcionar, necesitan la grasa humana.

La "grasa extraida" en realidad es una representación del plustrabajo que les es arrebatado por intermedio de las personas que los explotan. Los relatos reflejan una clara conciencia de que existe una relación de intercambio entre los pishtacos y los ricos de la ciudad (entre los que se encuentra el Estado) y entre estos y el extranjero. El habitante del campo es el unico que no recibe nada y por el contrario encuentra la muerte. El sistema económico no puede funcionar sino a costa de quitarle la vida al runa.

El relato encierra entonces una visión muy clara de las relaciones sociales a nivel nacional e internacional que incluye la presencia del Estado, la Iglesia, el comerciante, el hacendado y el militar. Ahora seguramente querra usted conocer este mito que tan claramente muestra la sabiduria indigena. El Hombre de la Bolsa y mil espantos tremebundos


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Publicado por ZONAPUCALLPA @ 22:15  | NOTICIAS
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